Lo mejor que se puede hacer en Vista Verde es nada: una hamaca, el jardín, Santa Marta y el Caribe poniéndose dorados.
El hostal queda tan alto que la vista pasa por encima de capas de lomas de selva hasta las torres de Santa Marta y el mar. En las tardes despejadas el sol baja hacia la costa y todo el valle se pone ámbar, luego rosado y luego azul.
Coge una hamaca en el pasto o en el corredor, o únete a quien esté en las bancas del jardín. Según el hostal, la cena se sirve desde las 18:00, así que la hora dorada empalma directo con la noche.
Qué llevar
- Algo abrigado: en la montaña refresca de noche
- Repelente